Las cesáreas salvan vidas: La cesárea y las intervenciones obstétricas salvan vidas, ésta es una realidad. Gracias a ellas, cuando están indicadas correctamente, se reduce la mortalidad y morbilidad materna y neonatal.
Soy gran defensora del parto de baja intervención. Defiendo la fisiología del nacimiento, enseño a reconocer los signos y síntomas de un progreso de parto normal de bajo riesgo en el que no se interviene, se acompaña. Enseño a evitar cuidados rutinarios y a individualizar cada proceso de parto. Promulgo una atención holística, en el que el diálogo, es el pilar fundamental. Mi gran aliada es la evidencia científica, sobre la que me apoyo para ofrecer información, reflexión y debate. Me apasiona la biomecánica y el movimiento durante el parto.
También enseño a identificar y a detectar los signos y síntomas que nos alertan del riesgo materno y fetal, y cuando esto ocurre, intervenimos. Las inducciones de parto, requieren medidas preventivas y un control estricto, y son necesarias. Los partos instrumentales tienen indicaciones muy precisas y son parte de las diferentes formas de nacer.
Siempre defenderé el parto natural, la fisiología, la individualización del proceso, el movimiento, la información veraz, el consentimiento informado…y me siento afortunada por formar parte de un equipo obstétrico que respeta la fisiología e interviene cuando es necesario.
Es cierto que hay muchas cosas que cambiar, me encantaría que las cosas evolucionaran a mayor velocidad, que todas las mujeres tuvieran las mismas oportunidades independientemente de donde viven o a qué centro acuden. Pero creo que estamos en el camino…


