Tener conocimientos de biomecánica es imprescindible para acompañar a las familias durante el parto. No todo vale. Cada posición es útil en un momento concreto y en una situación clínica específica. No sólo depende de la posición del bebé. Depende de muchos factores como el estado físico, el momento del parto, la dilatación, el descenso de la presentación, las características de la pelvis, las características de tejido blando del canal o el tipo de analgesia/anestesia.
Saber valorar cómo y cuándo es importante. Comprender la fisiología, sus tiempos, y las variedades y posibilidades, abren un amplio abanico de opciones. El entorno es importante: la luz, la privacidad, el sonido, las expectativas y deseos de la familia, el personal que acompaña….son todos elementos que condicionan el proceso.
El movimiento es el elemento más importante que debe formar parte del parto, pero el movimiento instintivo aún más. A partir de ahí la biomecánica se desarrolla por sí misma, pero cuando no ocurre por sí sólo, tener conocimientos y herramientas para guiar el camino forma parte de la esencia de ser matrona.


