La práctica de ejercicio cardiovascular, de fuerza y estiramientos durante el tercer trimestre, es más importante que adoptar posturas que promuevan “una posición fetal ideal para el parto”
Durante el tercer trimestre nos hemos centrado en hacer recomendaciones sobre cuál es la postura ideal para el parto, dependiendo de la posición del bebé, según si estuviera en cefálica occípito anterior, occípito posterior, flexionado, deflexionado…encajado, grado de encajamiento…asumiendo que sabemos cual es la posición ideal o correcta para iniciar el proceso de parto.
No hay evidencia que apoye que una posición occípito anterior con el dorso hacia la derecha pronostique un parto más corto o con menos riesgo intraparto. La recomendación de practicar ciertas posturas para favorecer la “posición ÓPTIMA al inicio del parto” no está respaldada por la evidencia científica, y de hecho puede ser perjudicial al crear ansiedad y preocupación materna, porque le transmitimos a la mamá el pensamiento de que su bebé no se encuentra en la mejor postura para el parto, creando niveles altos de estrés innecesariamente.
Durante la ecografía del tercer trimestre, una vez comprobada la normalidad durante el curso del embarazo, la única información ÚTIL sobre la posición del bebé, es saber que el bebé está en cefálica. Más datos sobre la posición del bebé no proporcionan información beneficiosa. Saber la posición de la cabeza del bebé, no debe cambiar los cuidados que vamos a proveer. Practicar ciertas posturas durante el tercer trimestre no incrementa la probabilidad de que el bebé esté en la mejor postura para el parto porque no sabemos cual es la mejor postura para ese bebé y para esa madre.
Lo que sí sabemos es que practicar una actividad física, realizar ejercicio cardiovascular y de fuerza durante el embarazo, disminuye la probabilidad de complicaciones y favorecen el parto fisiológico. La práctica de ejercicios específicos de tonificación del suelo pélvico y la adopción de posturas que favorecen la hidratación y elasticidad de las estructuras que sostienen el útero grávido, es más importante que adoptar posturas que “promuevan una posición fetal IDEAL para el parto” y estos ejercicios son los que favorecerán el parto fisiológico. La plasticidad, hidratación y la elongación de estas estructuras son las que facilitan que el bebé pueda adoptar a postura que necesita para atravesar el canal del parto.
Durante el tercer trimestre es crucial destacar la importancia de mantenerse activa.


