Una de las grandes epidemias de este siglo es el sedentarismo y es la causa de gran cantidad de enfermedades crónicas. El avance de las nuevas tecnologías, en todos los ámbitos de la vida cotidiana, son parte importante que contribuye al incremento de la inactividad. El comportamiento sedentario tiene un impacto en la salud pública y está avanzando de manera intensiva en la mayoría de los países.
Las mujeres que están activas durante la gestación tienen menos riesgo de desarrollar diabetes gestacional o sufrir dolor pélvico, además de mejorar la recuperación postparto.
La inactividad física es altamente prevalente entre las mujeres embarazadas. Más del 80% de las gestantes cumplen criterios de sedentarismo durante el embarazo. Hay evidencia de que existe una disminución de la actividad física, a pesar de que se han demostrado los efectos beneficiosos del ejercicio físico practicado de forma regular, tanto para la madre como para el feto. Además, la actividad física es uno de los determinantes de la ganancia ponderal a lo largo de la gestación. La inactividad durante el embarazo tiene un impacto directo sobre el inicio del parto y el parto en sí.
- Moverse durante los pródromos tiene muchas ventajas: facilita que el bebé se alinee correctamente frente al canal de la pelvis, que se produzca el encajamiento con una flexión de la presentación fetal, y proporciona más espacio al bebé para que pueda adoptar la posición óptima.
- La actividad física durante el parto, genera contracciones fisiológicas que favorecen el curso del parto y la dilatación progresiva.
- Moverse es una manera de aliviar el dolor asociado a las contracciones, al facilitar la adopción de posturas más confortables.
- El movimiento y los cambios posturales durante el parto favorecen la progresión, independientemente de que se use la epidural o no.
- Moverse disminuye la probabilidad de las llamadas “malposiciones fetales” que dificultan el progreso del parto.
- La movilidad en el parto proporciona sensación de control y bienestar a las mujeres e implica una participación activa.
Las consecuencias del sedentarismo son cada vez más evidentes en el día a día. Necesitamos hacer mayores esfuerzos para superar las barreras, para promover actividad entre las mujeres embarazadas. Esta acción debe continuar durante el parto. El movimiento y los cambios de posición deben ser parte del proceso. Son elementos indispensables para que evolucione favorablemente.
Necesitamos informar, concienciar y transmitir la importancia de la actividad física durante el embarazo y el parto para disminuir los riesgos maternos y fetales. Durante los pródromos de parto, es de vital importancia, animar a las mujeres a mantenerse activas. Desterrar mitos y falsas creencias. Las matronas acompañamos y facilitamos durante todo el transcurso del embarazo. Movimiento y actividad física son elementos del parto fisiológico.


